8 octubre 2026

Apatzingán, Michoacán. – El pequeño de seis años de edad, murió la madrugada del primero de enero, cuando dormía al interior de su domicilio, por un proyectil de arma de fuego, disparada por desconocidos al amparo de las sombras de la noche.

La bala asesina, atravesó el techo de lamina de zinc y se incrustó en el cráneo del infante, quien nada pudo hacer por evitar su deceso que fue instantáneo.

Este fue el triste final de la familia del pequeño, a consecuencia de la “diversión” y irresponsable “festejo” disparando armas de fuego para despedir el año viejo.

El pequeño se ganaba la vida, vendiendo pan por las mañanas para ayudar a sus padres con la economía de su familia, que hoy está de luto.

Hasta el cierre de la edición no se tienen pistas del irresponsable que “accidentalmente” segó la vida del menor, pero las autoridades ministeriales iniciaron una investigación respectó a los hechos.

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